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El
mejor punto de partida para disfrutar de este maravilloso
estado es San Cristóbal de las Casas, debido a su céntrica
situación y buenas comunicaciones con el resto del
Estado. Con aproximadamente 73,724 kilómetros cuadrados
de superficie, la entidad su ubica en la base del sureste
de la Republica Mexicana, limitando al norte con el estado
de Tabasco, al este con la Republica de Guatemala, al sur
con el océano Pacifico y al oeste con los estados de
Oaxaca y Veracruz. San Cristóbal se asienta en los
Altos de Chiapas a 2120 m. de altitud, protegido por la eterna
presencia del volcán Huitepec de 2761 m. y del Tzontehuitz
de 2970 m. De ella se dice que es una de las ciudades ocupadas
por la colonia más bellas y elegantes de México.
No
es para menos, el pasado parece haberse suspendido en estas
calles empedradas, jalonadas por iglesias y caserones con
patio y fuente llenos de flores. Tras la llegada de Hernán
Cortés a las costas del Golfo, Diego de Mazariegos
fundada la ciudad en 1528 y se la otorga el nombre de Ciudad
Real, siendo su nombre actual en memoria del obispo Fray Bartolomé
de las Casas, que ya en el siglo XVI fue ferviente defensor
de los indígenas. Curioso bucle el que forma la historia
con la biografía de esta tierra que parece condenada
a sufrir los mismos errores que entonces. La marginación
de los indigenas, como tantos otros, en su propia tierra y
masacrados por defender lo evidente.
San
Cristóbal generalmente amanece abrazado por una niebla
plomiza que escurre de las montañas, hasta que el sol
a pulso empuja la mañana y explotan los colores. Esos
colores que nunca pierden su viveza adornan todos sus recovecos
urbanos y visten el trasiego del quehacer de sus paisanos.
Si quieres tener una visión inicial de conjunto, el
mejor mirador de la ciudad es el Cerrito de San Cristóbal.
Una larga escalinata, de esas que hacen resoplar, conduce
hasta la cima del cerro donde se levanta una coqueta iglesia,
desde la que se abarca a "vista de pájaro"
toda la reticulada alineación de la ciudad y los frondosos
montes cercanos. Como si de un plano planchado sobre una mesa
se tratase, podrá ir situando a todos los testigos
de una crónica apasionante que más tarde, a
ras de suelo, le llevarán a admirar estilos barroco,
plateresco y neoclásico que a partir del siglo XVI
salpicaron a edificios civiles y religiosos. Su trabajado
interior bien merece una visita de tranquilidad y deleite.
El palpito vital de la ciudad fluye siempre animado por sus
puestos callejeros y mercados. En ellos, se reúnen
indígenas de poblaciones vecinas para mercadear con
cultivos recién cosechados, cerámicas y coloridos
textiles.
Un
paseo sin prisa por el centro histórico te dará
buena muestra de ello. Chiapas y el resto de sus comunidades
y sitios de interes asi como sus paisajes siempre existirá
un pretexto para festejar una fecha señalada. Cada
barrio de la ciudad tiene su participativa fiesta patronal
en la que siempre acompaña presto el ritmo cálido
de la Marimba, a la que alguien definió como "maderas
que cantan con voz de mujer". La antigua y rescatada
vida colonial de San Cristóbal dejó en ella
importantes testimonios culturales, principalmente en obras
arquitectónicas de incalculable valor histórico
y artístico. Así se puede hacer mención
su Catedral, ubicada en la actual calle 20 de Noviembre, que
fue construida hacia la segunda mitad del siglo XVII, que
muestra una bella portada de estilo barroco sobrio, que a
decir de los estudiosos corresponde ya a las tendencias artísticas
del siguiente siglo, aparte de encontrarse más emparentado
con algunos estilos regionales de la zona de Guatemala.
Los
días de desenfrenado Carnaval y especialmente el Día
de Muertos, en el que altares y panteones se tiñen
del amarillo de la Tzenpazuchil o "Flor de Muertos",
son una ineludible oportunidad de sumergirse en la intima
generosidad y religiosidad del pueblo chiapaneco. El mayor
impacto de las actividades humanas que afectan a los distintos
grupos de fauna y las selvas en ambas comunidades, están
siendo provocados por la fuerte presión que significan
las invasiones o ampliaciones de los ejidos o comunidades
vecinas ajenas a la étnia lacandona. Debido a su ubicación
y la heterogeneidad de su relieve, Chiapas presenta una gran
riqueza de Climas. Varia desde un cálido húmedo
al norte del Estado, con lluvias todo el año y una
temperatura media de 20° C, hasta los Altos de Chiapas-la
zona mas fría-con un clima templado subhumedo, lluvias
en verano y una media de 14° C. En la vertiente del Pacifico
el clima es deliciosamente cálido, con temperaturas
de hasta 28° C y abundantes lluvias en verano.
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