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ARTE
Definitivamente,
uno de los rasgos más sobresalientes de Chiapas es
la gran variedad y calidad de los textiles tejidos a mano
que produce su gente. Las mujeres indígenas aprenden
desde muy temprana edad a tejer con el telar de cintura.
El arte del tejido es una manera de expresar y trasmitir su
identidad y sus tradiciones, por lo que no es de sorprender
que diferentes comunidades sean representadas por el color
y el diseño de sus prendas.
De lana o algodón grueso se teje el huipil cuya mayor
dificultad es que todas las figuras simbólicas que
en el se representan se van tejiendo simultáneamene
con la confección de la tela parte integral del traje
tradicional de la mujer maya. Además las tejedoras
producen fajas, faldas, bolsas, tapetes y telares para colgar.
En las comunidades mayas de Los Altos también se pueden
encontrar bellos objetos de cerámica, piel, palma y
madera.
En San Cristóbal de las Casas, algunos artesanos realizan
cruces de metal con un diseño poco común que
incluye elementos religiosos, animales y figuras humanas,
estas cruces son usadas en la fiesta de la última teja,
mientras que en Chiapa de Corzo se producen bellos objetos
laqueados y excelentes tallas en maderas preciosas; ambas
tradiciones datan de la época colonial.
En la Casa de las Artesanías en Tuxtla Gutiérrez
se pueden adquirir artesanías de las diferentes regiones
del estado.
COCINA
La
rica y variada cocina de Chiapas es una mezcla de ingredientes
prehispánicos y aquellos que fueron traídos
por los españoles. El maíz, el frijol, la calabaza,
el tomate, el puerco, el pollo y el pavo son la base de muchos
platillos, y se utilizan algunas hierbas propias del estado
como son el chipilín y la hoja de hierba santa.
Cada región tiene sus especialidades culinarias, por
ejemplo, en Tuxtla Gutiérrez se pueden degustar los
pictes (tamales de elote), el chispola (carne de res con garbanzo
y col) y el ningüijuti (mole de cerdo).
En Chiapa de Corzo se hace el posol (bebida prehispánica
hecha a base de maíz, canela y cacao), el cochito horneado
(puerco adobado) y el tasajo con pepita y chirmol (carne de
res con salsa de jitomate); mientras que en San Cristóbal
de las Casas se puede comer la sopa de pan realizada a base
de pan francés, azafrán, caldo de gallina y
vegetales, varios tipos de tamales, atoles de granillo y agrio,
panes y dulces t¡picos y una gran variedad de embutidos.
En Comitán, los platillos tradicionales son la longaniza
con vegetales, los tamales y el palmito en vinagre; el queso
de bola que se produce en Ocosingo es de tal calidad que es
de los pocos quesos mexicanos incluidos en el Libro Internacional
del Queso.
En Palenque se pueden probar los plátanos fritos rellenos
de queso, tamales de chaya, posol agrio con chile y sal.
Tapachula es conocida por sus platillos hechos con flores
y hierbas, como son los tamales de chipilín con camarón,
el chocolate (el cacao ha sido cultivado en la zona desde
la época de los arquitectos del centro ceremonial de
Izapa, uno de los sitios arqueológicos más antiguos
del estado) y los mariscos que provienen de la costa.
MERCADOS
No
deben dejar de visitarse los mercados de Santo Domingo y el
Municipal en San Cristóbal de las Casas. La gente de
los pueblos mayas de Los Altos viene aquí a vender
sus frutas y verduras, así como sus tejidos y demás
artesanías. Debido a la proximidad de San Cristóbal
con Guatemala, también pueden encontrarse tejidos elaborados
en la frontera. Los domingos es día de mercado en los
pueblos cercanos a San Cristóbal de las Casas, como
Tenejapa y San Pedro Chenalhó. San Juan Chamula es
otro pueblo importante, en cuyo mercado aún se practica
el trueque, se ofrecen artesan¡as, flores, verduras
y una madera resinosa llamada ocote.
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