Belize ocupa un area de 23,000
km2 (8,866 millas2) y tiene una población de apenas 200,000 habitantes.
Su pequeña extensión encierra infinidad de bellezas naturales: planicies,
ríos, cascadas, selvas, sabanas, arrecifes, incluso, restos de actividad
volcánica. Los arrecifes de Belize son laberintos que albergan una espectacular
vida submarina de vibrantes colores y formas. Estos arrecifes emergen en forma
de islotes o cayos que dan al azul de sus aguas infinitas tonalidades cristalinas.
El Salvador, con una área de 21,000 km2, es el país
más pequeño del Mundo Maya y posee algunos de los más sorprendentes
paisajes de Centro América. Se caracteriza por la gran cantidad de volcanes
que invaden el paisaje salvadoreño.
Desde donde quiera que usted
se encuentre probablemente habrá un volcán a la vista, y son las
tierras localizadas en las faldas de estos las más fértiles del
territorio. Algunos lagos están formados por cráteres volcánicos
y en medio de ellos existen valles ideales para la cosecha número uno del
país, el café. Otros importantes cultivos son el algodón,
la caña de azúcar y el maíz.
Hacia el norte, hace frontera
con México y Belice, al sur con El Salvador y Honduras; por el sureste,
sus costas pertenecen al Océano Pacifico y al Oeste con el Atlántico.
Mas de la mitad de los habitantes de Guatemala son descendientes de los mayas,
y cuentan por la mayoría del total del Mundo Maya. Estos representan un
caudal en tradiciones y viejas costumbres que se ven reflejadas en la conformación
de sus ciudades y pequeñas poblaciones.
Es el segundo país más grande de América
Central, tiene un áea de poco más de 112,492 km2, así como
una población de casi 5'300,000 habitantes. Sus fronteras son: al oeste
con Guatemala, al sureste con El Salvador, al sur con el Golfo de Fonseca, al
suroeste con Nicaragua y al norte con el Mar Caribe. Los antiguos mayas habitaron
el occidente de Honduras y plasmaron su creatividad en la famosa ciudad de Copán,
que fue centro de monarcas e intelectuales. Asentamiento maya desde el año
1000 a. C., Copán declinó hacia el año 900 d. C. Cristóbal
Colón descubrió Honduras en 1502 durante su cuarto y último
viaje a América; fue él quien lo bautizó con el nombre de
Honduras debido a las profundas aguas de su costa norte.
Adéntrate
a este fascinante mundo para conocer la grandeza incomparable de los antiguos
templos, pirámides y observatorios astronómicos. Así como
recorrer las haciendas coloniales y hospedarse en los hoteles ecoturísticos
construidos precisamente en las antiguas haciendas. Puedes iniciar tu recorrido
con Chicén-Itzá, conocer su historia, contemplar los portentosos edificios como
el juego de pelota, el observatorio astronómico y participar en las noches,
en la representación de luz, sonido y voces del Mayab, que te harán
vivir una experiencia inolvidable.