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Lamentablemente este Saurio Epónimo, ya no se encuentra ni siquiera en
los lugares mas apartados del estero, ya no hay ni en las aguadas cercanas a la
ría; hace mas de medio siglo que dejo de ser el animal mas importante de
la región. Su explotación fue desmedida e irracional, debido a que
su piel se usaba mucho en la fabricación de cinturones, carteras, bolsas
y zapatos. Como es natural, esta circunstancia nos privo de su presencia en la
ría, lo que ha dado motivo para que algunas personas a tono de guasa ó
quizás hiriente, nos llamen lagartos a los seres humanos nacidos aquí,
por aquello de que el diccionario de la lengua castellana, también le llama
así a los individuos astutos, taimados y pícaros. Los españoles
incansables y tenaces exploradores, al pasar por nuestras costas encontraron las
bocas de la ría donde hoy se encuentra el puerto de San Felipe y teniendo
necesidad de proveerse de agua buena para tomar y creyendo que se trataba de un
río, decidieron explorarlo, pero a medida que avanzaban hacia el interior,
se dieron cuanto de gran cantidad de lagartos que habían en aquel lugar,
y este es el motivo por que llamaron estero de lagartos. Así lo relata
en su historia verdadera de la conquista de la nueva España. El cronista
soldado Don Bernal Díaz del Castillo, quien acompaño a Don Francisco
Hernández de Córdoba, Capitán de una expedición que
salió de la isla de cuba en el año de 1517, con el propósito
de descubrir nuevas tierras. El nombre se refería desde luego al estero
y no al puerto, pues los puertos de esa región todavía no hacia
su aparición en aquel escenario, tan solo habitado en aquellos pretéritos
tiempos, por aves marinas, peces y desde luego numerosos lagartos; y como escenografía,
una espesa selva de mangles, palmeras, uvas silvestres y palmas de guano y de
chit. Los pobladores de Río Lagartos y San Felipe, llegaron años
después, y los de Coloradas y el Cuyo casi acaban de hacer su aparición,
posiblemente no tengan todavía cien años de estancia.
Se dice que urante la colonia, el jefe político de Valladolid, cuyo dominio
se extendía por todo el Oriente de la Península, enviaba cada tres
meses, un destacamento de veinticinco hombres solteros a cuidar las costas de
la región , asediadas en aquella época por los piratas ingleses,
y que estos vigilantes escogieron para acampar un lugar al que los mayas acudían
en busca de sal y pescado y al que llamaban Holkoben, por sus características
geográficas, y en el que lugar asaban y salaban el pescado que distribuían
en las diferentes poblaciones de la región. Río Lagartos,
hasta hace cincuenta años era un islote mas del estero de forma triangular
con una ligera elevación en el centro, semejando en su conjunto un enorme
fogón ó cocina en donde los mayas cocinaban sus pescados.
El puerto de Río Lagartos pertenecía al Ayuntamiento de Espita,
y con este motivo el Gobierno de 1812 aviso al Cabildo, que había designado
dos atalayeros para llevar a la capital las partes oficiales. La mención
que se hace de los atalayeros ó vigías de la atalaya, nos permite
afirmar que dicha construcción existió en el centro de la población,
en donde había un empedrado de forma circular, semejando cuatro bancas
curvas en cuyo centro había un pozo entubado dotado de una bomba de palanca,
que sin lugar a dudas, huelga decirlo, sirvió para extraer agua. En el
año de 1939 el munícipe Don Juan Trejo Alcocer, ordeno quitar el
tubo y la bomba y después de ponerle piso de cemento y remozar el empedrado
se construyo en el centro una columna de forma cuadrangular que sirvió
como soporte del primer alumbrado público,que consistía de una lámpara
de gasolina, marca colemán, que el pueblo conoció como Luz de Pau;
debido a que el que las vendía en la ciudad de Mérida, era un extranjero
de apellido Pau. Pues bien, esta pequeña construcción,
compuesta de cuatro bancas de mampostería de forma curva, fue inaugurada
por Don Juan con el nombre de la glorieta. Algunas personas le llamaron Alameda,
aún cuando carecía de álamos, y sirvió desde aquel
momento como lugar de reunión para los habitantes del puerto que durante
las primeras horas de la noche se reunían allí a intercambiar impresiones
y pasar un momento de solaz esparcimiento, pues el Sindicato de Salineros utilizó
parte de sus fondos para dotar al parque de música por medio de una bocina
que instalaron en una de las entradas y que a través de un cable conectaron
hasta el radio de acumulador que se encontraba en el local de la escuela y que
la directiva del sindicato había comprado en el año de 1940, con
el fin de que el pueblo que asistía a la glorieta se enterara de las noticias
que sobre la segunda guerra mundial se transmitían y que disfrutaban al
mismo tiempo de la buena Música que las difusoras cubanas nos hacían
llegar al compás de un sabroso son. La música, así como algunos
términos de uso en el lenguaje del pueblo, tales como- socio, chico, guagua,
guindao fueron asimilados por medio de las transmisiones de radio que de Cuba
les llagada, ya que las locales nunca se escuchaban y las nacionales muy rara
vez.
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