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LA FUNDACION
Al finalizar el viaje iniciado desde su pueblo Ek Balam, el
príncipe maya Cebán.- Chán logra llegar a Pob- Cebán (conocido
hoy como el paso del cerro) en donde al salir el sol, un sol
hermoso y radiante que emerge silencioso desde el centro de
las aguas cristalinas en las que él se baña, comienza su purificación
entre tanta belleza y tranquilidad y alimentándose perfectamente,
pues en este paraíso existían abundantes pescado, aves y otros
animales silvestres y además remojándose en las aguas frescas
del mar en poco tiempo logra curar sus heridas y fortalecer
su cuerpo y de esta forma lograr llegar a su destino, liberándose
de todos sus pecados, de ahí que los antiguos mayas denominaron
a este estrecho Pob- Cebán que significa "lavado del pescado"
o "limpiar el alma".Ya completamente restablecido y con el
cuerpo sin llagas, se trasladaba a su pequeño islote cubierto
de árboles a bordo de una balsa que el mismo construyó.
Al estar un tiempo en ese lugar ve la posibilidad de formar
un cacicazgo en ese paraíso natural y piensa en formar un
pueblo igual o de mayor importancia tal vez que el suyo: Ek
Balam. Después de meditarlo decidió regresar a su lugar de
origen en son de paz para anunciar su prodigioso descubrimiento
y venir de nuevo al islote con sus seres más allegados para
construir el pueblo, y a cambio de que ellos les permitieran
venir con él ofrecería sus derechos de príncipe maya.
Aún no emprendía su retorno cuando en una noche de luna llena
en que se encontraba remando en su pequeña balsa que le servía
para trasladarse de la isla a la entrada de Pob-cebán (hoy
el paso del cerro), en busca de agua se percato de unas sombras
y ruidos creyendo que eran animales preparó sus flechas y
lanzas que siempre llevaba consigo para defenderse y proveerse
de alimentos pero grande fue su sorpresa al distinguir a los
lejos que eran seres humanos, entonces optó por esconderse
entre los árboles para no ser descubierto, pero era necesario
por que se trataba de su gente, que lo llamaban y le gritaban
que sus parientes que antes lo habían desterrado querían que
regresara a su pueblo para ser curado o ser velado con todos
los honores que le merecían en caso de haberse muerto.
Enseguida soltó sus flechas y lanzas y saliendo de su escondite
les dio la bienvenida a este lugar paradisíaco que gracias
a él y a sus aguas se había curado de todo mal y todo pecado,
y también había cambiado su manera de pensar, pues al estar
en tan bello lugar ya no le dio por tomar venganza sino al
contrario había perdonado a todos los que se burlaban de él
y a todos sus enemigos por que él así también fue perdonado
por el Nohoch-Ku al quedar libre de todo pecado y al sanar
todas sus heridas. Entonces el jefe de toda esa gente que
fue en su busca, al saber todo esto corrió a abrazarlo y poco
después le detallo todo lo acontecido en su pueblo y le dio
el mensaje de sus seres queridos, ante la expectación de todos
sus seguidores.
Después de establecer nuevamente relaciones con su pueblo
y de hacerles saber todo lo que tubo que pasar y la forma
como se curó, fueron muchos los que quisieron conocer el lugar
donde el que fue lavado de todos sus pecados, ya que muchos
reconocieron que querían ser perdonados y lavar sus almas
en aquellas aguas de ese lugar que ellos ya consideraban sagradas
por haber curado a Cebán-Chan y desde entonces el lugar lo
denominaron los antiguos mayas "Sahia Zipil", que significa
el perdón total de los pecados o alcance de la gloria. Cuenta
la leyenda que de la noche al amanecer en ves de una choza
se habían construido muchísimas y así el lugar quedó poblado
y que para realzar tan ardua labor esa gente proveniente de
Ek Balam fue ayudado por los aluxes (enanos mayas) inspirados
por los Nohoch-Kues (grandes dioses).
En corto tiempo resplandece el pueblo de Satah-Zipil (hoy
conocido como la isla Cerritos), que se convierte en un puerto
de intercambio comercial a lo largo de las costas circunvecinas,
tanto al Oriente como al Occidente. Intercambian productos
con Hol-Kobén (actualmente Río Lagartos), Dzilam y otros,
además de llevar sus productos del mar hacia tierra dentro,
siguiendo a Ceba-chan, que ya conocía el área y hacían trueques
(intercambio o permuta) de pescado, sal, pieles de lagarto,
cocolitos (tipo de ave que asaban), etc., con los caciques
mayas que por su parte les entregaban productos del campo
cultivados en otros cacicazgos.
Al paso del tiempo, Satah-Zipil se dio a conocer como un paraíso
sagrado, por lo que sirvió de santuario al que conducían a
todos los nobles chanes, iztaes, xiues, cocomes, ect., a descansar
eternamente, limpios de pecado, y a reunirse con los kues
(dioses mayas). Este lugar al igual que muchos pueblos mayas,
Fue destruido, quedando tan solo vestigios, mudos testigos
de la grandeza de la cultura del pueblo maya. Actualmente
en el techo ganado por el mar, se encuentran claramente piedras
labradas alrededor de Satah-Zipil dispuestas como dique de
protección y defensa de la isla sin obstaculizar la navegación,
principal actividad a la que se dedicaban los habitantes mayas,
familiares del príncipe Cebán-Chan con quien fundaron y habitaron
la isla Satah-Zipil, que actualmente es conocida como la legendaria
isla Cerrito, primer centro de población que precede al puerto
de San Felipe, y que forma parte de su historia.
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