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LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS HUMANOS
Con el propósito de reunir las raíces históricas del puerto
de San Felipe tras 60 años de haberse eregido municipio libre,
entrevistamos al Sr. Adonay Mena Rosado, tesorero del Ayuntamiento,
quien nos platico sobre valiosas investigaciones realizadas
en la antigüedad por el respetable maestro Prof. Uldárico
Monforte Mena, amante de los libros y de los datos históricos.
Por lo que decidimos abrir este espacio en POR ESTO! para
reunir la información que podamos y darla a conocer a los
lectores que conocerán "San Felipe en su historia".
Después de la fundación de los cacicazgos mayas de Chichén
Itzá, de Ek Balam, situado éste en la municipalidad de Calotmul
al igual que la mayoria de los grandes ciudadanos mayas, ya
sea por rivalidades eternas o encuentros bélicos entre los
demás pueblos se habían destruido en su totalidad aunque algunos
surgieron posteriormente con mayor auge y resplandor como
fue el caso de Ek Balam, lugar de origen de un príncipe maya
descendiente directo de un rey legendario, sabio y astrónomo
llamado Holon-Chan, Príncipe indígena de la raza noble a quien
le llamaron Cebán-Chan (que significa el pecador o pecado),
quien sale de Ek-Balam ya sea rivalidades entre los demás
herederos del trono o según la leyenda, es expulsado por tener
llagado todo el cuerpo con ulceraciones incurables probablemente
"lepra".
Al salir de este su lugar de origen, cebán Chan se promete
regresar siendo grande entre los grandes y libre de todo pecado.
Para lograr estas virtudes, lo aconsejan por un hechicero
de Ek-Balam guiarse ininterrumpidamente con dirección a la
estrella Polar del Norte (Shaman-Ek) hasta llegar a un lugar
habitado por los Kúes (dioses mayas). Cebán-Chan sale con
el propósito de cumplir estas predicciones, sufriendo muchas
penalidades en su trayectoria. Pues en todo los pueblos que
pasaba ya habían sido avisados por medio de las transmisiones
de los tunkales y zactecanes con lo que se comunicaban de
lugar en lugar y se decía que todo Baatab (jefe maya) que
ayuede al Cebán-Chan sería castigado y caeria en desgracia,
según la profecía de los meenes o hechiceros. Por eso y sus
propias razones, él se vio obligado a viajar de noche, primero
para no ser descubierto por las autoridades mayas, así como
para también proteger sus heridas de los rayos solares y principalmente,
la de su mayor interés para poder seguir su viaje en dirección
de la estrella Polar del Norte (Shama Ek), ya que está lo
guiaría hacia su destino y la consideraba su astro protector.
La primera comunidad donde se provee de alimentos y de agua
es Tsimin Caab (Tizimín), "pueblo de tapires" (aunque se considera
que se pudo desubicar y salir se de la ruta, extendiéndose
un poco al oriente haciendo más larga su trayectoria, pero
pudo haber sido que tuviera allegados o amigos que pudieran
ayudarlo, por lo que tal vez quiso llegar a este lugar para
conseguir alimentos y poder proseguir su viaje. Al llegar
a X-Panabá (actualmente Panabá), pueblo agrícola en el que
tuvo que embarrarse con lodo para no ser reconocido, ya que
existian vigilantes que estarían dispuestos a apresarlo y
exterminarlo. Cebán-Chan (el pecador) era para los mayas,
que eran muy supersticiosos, un hombre que con su sola presencia
transmitía su pecado mortal en el que según sus creencias,
recaía la persona, enloquecía y se ahorcaba quedando su alma
en pena y los kúes (dioses) no lo aceptaran, por lo que su
alma sufría hasta que otro se ahorcara y lo relevara. Cebán-Chan
hizo su segundo descanso en un pueblo cuyas ruinas se encuentran
cerca de Panabá y cuyos vestigios se cree que se localizan
guiándose en el Xlakah en las proximidades de una gran aguada
llamada Catmek. En este lugar, ya que el príncipe se encontraban
completamente orientado y siguiendo la estrella Polar llega
a las grandes sabanas y tintales.
Al verse en tales obstáculos durante su cansado viaje, que
harían más dificultosa la jornada, decide quedarse un tiempo
en estos lugares y continuar a la siguiente luna llena. En
este tiempo, se le revela su situación por medio de un sueño
que le comunicó que su meta estaba cerca, pero que tenía que
hacer un esfuerzo para poder alcanzarla y llegar a ser digno
de la gloria que le esperaba y lo liberaría de sus pecados
para alcanzar la grandeza que él se propuso al salir de su
lugar de origen: Ek-Balam. En ese mismo momento, despierta
y recoge sus pocas pertenencias y nuevamente guiándose por
la estrella Polar, que parecía estar esperándolo todo el tiempo,
reanuda su marcha confiando en el astro que lo llevaría hacia
su destino. Antes del amanecer, se encuentra ante un terreno
de manglares, y no obstante lo dificultuoso que le era avanzar
ante tales obstáculos, logra hacerlo y poco después de cruzar
un trecho de lodo blanco y salitroso llega finalmente a un
lugar llamado Pob-Cebán donde más tarde se descubren asentamientos
humanos y que hoy se le conoce como el Paso del Cerro.
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