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Dentro
de la cultura maya la religión tuvo capital importancia,
ya que perneaba todos los aspectos de la vida. Los sacerdotes
tenían influencia entre la elite y el pueblo,
puesto que dirigían las ceremonias y ritos para
propiciar lo sobrenatural, que estaba regido por los
diferentes dioses. Los dioses encarnaban las fuerzas
de la naturaleza, los astros, la lluvia indispensable
para la supervivencia y la muerte. Así en esculturas,
pinturas y monumentos, las deidades llegaron a ser representadas
como seres fabulosos, incorporando en ellos formas animales
y humanas adornadas con motivos vegetales o bien como
colmillos, garras y plumas.
Concebían el Universo conformado por tres planos:
Cielo, Tierra e Inframundo. En el Cielo, que esta divido
en trece planos, habitaban los astros que eran dioses
e Itzamná, el dios supremos, quien proporcionaba
vida a todo el cosmos. Pensaban que la Tierra era parecida
a una placa plana flotando en el agua, vista también
como un enorme cocodrilo con vegetación sobre
el lomo. El Inframundo tenía nueve planos, en
el más recóndito se encontraba la residencia
de Ah Puch, la deidad de la Muerte, que por lo regular
era representada con un esqueleto humano.
Cielo,
Tierra e Inframundo se dividían, a su vez en
cuatro sectores que concordaban con los puntos cardinales;
a cada uno de ellos le correspondía un color
característico y en cada uno había una
ceiba, considerada árbol sagrado, del mismo color;
mientras que en la parte central se hallaba la gran
ceiba madre, que tenia por el eje del mundo. Creían
que los dioses habían destruido y vuelto crear
al Universo varias veces, durante las cuales los hombres
habían evolucionado para ser mejores, hasta arribar
al mundo de su época, donde el hombre había
sido hecho con mas de maíz y tenía la
obligación de honrar y alimentar a los dioses
con ofrendas y sacrificios parque ellos, a su vez, mantuvieran
la existencia de cosmos........
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